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ORBANEJA DEL CASTILLO Y EL CAÑON DEL EBRO
ORBANEJA DEL CASTILLO
Orbaneja del Castillo es el primer enclave
burgalés del Ebro tras dejar la demarcación cántabra. A sus pies la
carretera se riza como una viruta, mientras la hoz se hace más angosta y
sobrecogedora. Frente al pueblo, el terreno se remonta en un pliegue
casi vertical ornado, en las cumbres, por extrañas figuras. En Orbaneja
las piedras juegan a esculpir atrevidas cabezas, delicados besos, arcos
perfectos.
A los pies de un pueblo que parece tener las casas y balconadas de
madera suspendidas del aire, el estruendo verde de una catarata cautiva
los oídos y la vista. La corriente surge de una pequeña caverna, bajo el
caserío, y se precipita deshaciéndose en espuma desde unos 20 metros
sobre una poza de aguas de cristal. El lagunajo compite en fama con el
Pozo Azul de Covanera, cauce abajo, donde el Rudrón corre a verter al
Ebro por otro afilado cañón.
Situada en el centro del valle de Sedano y regada por las transparentes
aguas del río Moradillo, en Orbaneja del Castillo podremos contemplar un
conjunto de arquitectura civil, popular y religiosa además de hacer una
visita guiada a la cueva del agua.

En el pueblo abundan las casas de sillería blasonadas, destacando la
torre y el Palacio de los Bustillo. Presidiendo todo el entramado urbano
se alza una importante iglesia con portada del siglo XVII.
A su paso por Orbaneja del Castillo el cañón del Ebro es uno de los
lugares más bellos del norte de la península Española. Para hacerse idea
del encanto de la zona desde el mismo pueblo parte una atractiva ruta de
senderismo. Siguiendo el camino se asciende hasta una cornisa natural en
la cual se puede disfrutar del maravilloso paisaje: El Cañón del Ebro y
descolgándose por las laderas el caserío de Orbaneja del Castillo.
Dirigiendo la mirada al horizonte disfrutaremos de un conjunto de
relieves naturales. Continuando el ascenso llegaremos hasta el páramo
donde encontraremos el recorrido por las eras que nos llevara de nuevo
hasta el pueblo.
A pocos kilómetros de Orbaneja y cercano al pueblo de Covanera
encontramos el conocido Pozo Azul, espectacular surgencia de origen
kárstico por la que brotan buena parte de los acuíferos del páramo.
Considerado como el mayor sifón de España, los espeolobuceadores han
logrado explorar cerca de 2000 metros de sus inundadas y misteriosas
galerías.
Muy cerca también de Orbaneja se encuentra el conjunto eremítico de
Presillas de Bricia, en el que algunos ven todo un complejo monástico. A
la iglesia de San Miguel, una joya tallada en roca arenisca, se unen en
los alrededores el baptisterio rupestre de la Cueva Vieja y una serie de
celdas artificiales y cuevas naturales.
En todo este entorno la naturaleza ha modelado un paisaje tan singular
que su descubrimiento convencerá hasta al más exigente de los visitantes
haciéndole regresar de nuevo a esta acogedora tierra encantada.

RECORRIDO POR EL CAÑÓN DEL EBRO
El recorrido se inicia en Valdelateja:
pueblo situado al pie de la carretera de Santander. Detrás de su iglesia
nace la bien marcada senda que se debe seguir para adentrarse en el
cañón. Serpenteando por el fondo de la garganta se llega a una pasarela
por la que hay que cruzar el Ebro. Pronto y sombreados por un espeso
bosque mixto de encinas, quejigos, arces, alisos, madroños, acebos y
tejos se alcanza el señorial pueblo de Pesquera de Ebro.
Tras cruzar de nuevo el Ebro por un magnífico puente medieval hay que
continuar unos 300 metros por la carretera. Después de pasar el cruce de
Gallejones es muy fácil localizar una senda bien marcada que enfila
hacia el abandonado Cortiguera. Al final de este pueblo existe un
precioso rincón con dos grandes palacios y una artística fuente. Hay que
salir de Cortiguera por el camino de Valdelateja y avanzar paralelos al
borde superior del cañón. Al llegar a la primera bifurcación es preciso
tomar el camino que parte hacia la derecha y que de una manera rápida y
espectacular conduce de nuevo a Valdelateja. Si todavía se conservan
fuerzas es posible ascender hasta la impresionante peña de Siero.

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